domingo, 19 de mayo de 2013

Actividad 30_5 hipótesis fantásticas y relato.

5 hipótesis:

1.    Un psicópata se corta el pie derecho, decide participar en carrera de cien metros y gana.
2.    Un cántate que escribe y canta las palabras al revés, gana el premio al mejor cantante.
3.    Un hombre que tiene como oficio quitar la maldad del mundo pero se suicida porque su trabajo no le reditúa nada.
4.    11 personas desafortunadas, desdichadas y feas. Cuando se juntaban para jugar fut bol ningún equipo les ganaba.
5.    Una mariposa que no quería ser mariposa asi que rento un capullo y se trasformo en una oruga.


1 Relato:

Un hombre que tiene como oficio quitar la maldad del mundo pero se suicida porque su trabajo no le reditúa nada.
El hombre abrió la puerta de su Departamento. Dejó colgados el abrigo y el sombrero como siempre acostumbraba hacer. Encendió el fuego de la cocina y puso agua en la tetera para tomar el té. Luego se dirigió al cuarto de baño donde se sacó la ropa y se dispuso a tomar una ducha. Se miró de soslayo en el espejo. La suciedad en forma de una infinidad de manchas negras como la noche cubría la blanca y vieja piel de toda su humanidad.
Abrió la llave y cuando comenzó a salir agua caliente ingresó a la pequeña tina donde tomó la esponja y el jabón y comenzó a limpiarse. Lo hacía cuidadosamente... como si no quisiera desprenderse de aquella negrura adherida a la piel, sin embargo sabía que debía hacerlo... por su bien... por el bien de todos.  Y es que esa era su misión, recorrer las calles incansablemente recogiendo y llevando sobre su piel , todos nuestros errores, desaciertos, egoismos, desamores... toda nuestra maldad para luego lavarla y darnos una nueva oportunidad, un día más de esperanza.
Cuando hubo terminado, se secó. Se vistió ropa cómoda y enfiló a la cocina donde el silbido de la tetera le anunciaba la hora del té. Se preparó una taza con un par de tostadas con mantequilla. Mientras comía no podía dejar de pensar en lo reconfortante y mágica que era esa hora. El volver a casa, el sentarse a tomar té bajo la cálida luz de la lámpara sobre la mesa. Sin embargo el té ya no sabía tan dulce y las tostadas no eran tan crujientes como antes. Una lágrima quiso asomarse por su ojo verdadero pero la contuvo, como siempre hizo.
Salió a la terraza de su departamento. Encendió un cigarrillo. El mundo allá abajo se movía despreocupado, acelerado, egoista, impersonal.
-Creo que ya has crecido- le musitó al mundo -Quiero descansar...
Apagó el cigarro... y voló.
Y el Mundo lloró pues por primera vez se sintió solo.

Actividad 26_ 10 comienzos o 5 finales

 

El genio y el pescador
Había una vez un pescador de bastante edad y tan pobre que apenas ganaba lo necesario para alimentarse con su esposa y sus tres hijos. Todas las mañanas, muy temprano, se iba a pescar y tenía por costumbre echar sus redes no más de cuatro veces al día. Un día, antes de que la luna desapareciera totalmente, se dirigió a la playa y, por tres veces, arrojó sus redes al agua. Cada vez sacó un bulto pesado. Su desagrado y desesperación fueron grandes: la primera vez sacó un asno; la segunda, un canasto lleno de piedras; y la tercera, una masa de barro y conchas.

En cuanto la luz del día empezó a clarear dijo sus oraciones, como buen musulmán; y se encomendó a sí mismo y sus necesidades al Creador. Hecho esto, lanzó sus redes al agua por cuarta vez y, como antes, las sacó con gran dificultad. Pero, en vez de peces, no encontró otra cosa que un jarrón de cobre dorado, con un sello de plomo por cubierta. Este golpe de fortuna regocijó al pescador.

—Lo venderé al fundidor —dijo—, y con el dinero compraré un almud de trigo.

Examinó el jarrón por todos lados y lo sacudió, para ver si su contenido hacía algún ruido, pero nada oyó. Esto y el sello grabado sobre la cubierta de cobre le hicieron pensar que encerraba algo precioso. Para satisfacer su curiosidad, tomó su cuchillo y abrió la tapa. Puso el jarrón boca abajo, pero, con gran sorpresa suya, nada salió de su interior. Lo colocó junto a sí y mientras se sentó a mirarlo atentamente, empezó a surgir un humo muy espeso, que lo obligó a retirarse dos o tres pasos. El humo ascendió hacia las nubes y, extendiéndose sobre el mar y la playa, formó una gran niebla, con extremado asombro del pescador. Cuando el humo salió enteramente del jarrón, se reconcentró y se transformó en una masa sólida: y ésta se convirtió en un Genio dos veces más alto que el mayor de los gigantes.

A la vista de tal monstruo, el pescador hubiera querido escapar volando, pero se asustó tanto que no pudo moverse.

El Genio lo observó con mirada fiera y, con voz terrible, exclamó:
—Prepárate a morir, pues con seguridad te mataré.
—¡Ay! —respondió el pescador—, ¿por qué razón me matarías?
Acabo de ponerte en libertad, ¿tan pronto has olvidado mi bondad?
—Sí, lo recuerdo —dijo el Genio—, pero eso no salvará tu vida. Sólo un favor puedo concederte.
—¿Y cuál es? —preguntó el pescador.
—Es —contestó el Genio— darte a elegir la manera como te gustaría que te matase.
—Mas, ¿en qué te he ofendido? —preguntó el pescador—.
¿Esa es tu recompensa por el servicio que te he hecho? —No puedo tratarte de otro modo —dijo el Genio—. Y si quieres saber la razón de ello, escucha mi historia:

“Soy uno de esos espíritus rebeldes que se opusieron a la voluntad de los cielos. Salomón, hijo de David, me ordenó reconocer su poder y someterme a sus órdenes. Rehusé hacerlo y le dije que más bien me expondría a su enojo que jurar la lealtad por él exigida. Para castigarme, me encerró en este jarrón de cobre.

“Y a fin de que yo no rompiera mi prisión, él mismo estampó sobre esta etapa de plomo su sello, con el gran nombre de Dios sobre él. Luego dio el jarrón a otro Genio, con instrucciones de arrojarme al mar.

“Durante los primeros cien años de mi prisión, prometí que si alguien me liberaba antes de ese período, lo haría rico. Durante el segundo, hice juramento de que otorgaría todos los tesoros de la tierra a quien pudiera liberarme. Durante el tercero, prometí hacer de mi libertador un poderoso monarca, estar siempre espiritualmente a su lado y concederle cada día tres peticiones, cualquiera que fuese su naturaleza. Por último, irritado por encontrarme bajo tan largo cautiverio, juré que, si alguien me liberaba, lo mataría sin misericordia, sin concederle otro favor que darle a elegir la manera de morir.”

—Por lo tanto —concluyó el Genio—, dado que tú me has liberado hoy, te ofrezco esa elección.

El pescador estaba extremadamente afligido, no tanto por sí mismo, como a causa de sus tres hijos ,y la forma de mi muerte, te conjuro, por el gran nombre que estaba grabado sobre el sello del profeta Salomón, hijo de David, a contestarme verazmente la pregunta que voy a hacerte.

El Genio, encontrándose obligado a dar una respuesta afirmativa a este conjuro, tembló. Luego, respondió al pescador:
—Pregunta lo que quieras, pero hazlo pronto.
—Deseo saber —consultó el pescador—, si efectivamente estabas en este jarrón. ¿Te atreves a jurarlo por el gran nombre de Dios?
—Sí —replicó el Genio—, me atrevo a jurar, por ese gran nombre, que así era.
—De buena e —contestó el pescador— no te puedo creer. El jarrón no es capaz de contener ninguno de tus miembros. ¿Cómo es posible que todo tu cuerpo pudiera yacer en él?
—¿Es posible —replicó el Genio— que tú no me creas después del solemne juramento que acabo de hacer?
—En verdad, no puedo creerte —dijo el pescador—. Ni podré creerte, a menos que tú entres en el jarrón otra vez.

De inmediato, el cuerpo del Genio se disolvió y se cambio a sí mismo en humo, extendiéndose como antes sobre la playa. Y, por último, recogiéndose, empezó a entrar de nuevo en el jarrón, en lo cual continuó hasta que ninguna porción quedó afuera. Apresuradamente, el pescador cogió la cubierta de plomo y con gran rapidez la volvió a colocar sobre el ron.

—Genio —gritó—, ahora es tu turno de rogar mi favor y ayuda. Pero yo te arrojaré al mar, d encontrabas. Después, construiré una casa playa, donde residiré y advertiré a todos los pescadores que vengan a arrojar sus redes, para que se de un Genio tan malvado como tú, que has hecho juramento de matar a la persona que te ponga e libertad.

El Genio empezó a implorar al pescador —Abre el jarrón —decía—; dame la libertad te prometo satisfacerte a tu entero agrado.
Eres un traidor —respondió el pescado. volvería a estar en peligro de perder mi vida, tan loco como para confiar en ti.

Y dicho esto, el genio golpeó el suelo con la planta de sus pies y desapareció para siempre por la grieta que sus golpes habían creado. Los peces que el pescador llevó a la corte fueron tan del grado del rey que no sólo le colmó de riquezas, sino que terminó casando a una de sus hijas con el hijo mayor del pescador y, como consuegro del rey, vivió feliz en la corte.




Referencia: Cuentos de las 1000 y una noches.

Actividad 25_Tres reducciones a los huesos

Blancanieves debe morir, de Nele Neuhaus

Un sombrío día de noviembre unos obreros encuentran un esqueleto humano en un antiguo aeródromo del Ejército norteamericano en un pueblo cerca de Frankfurt. Poco después alguien empuja a una mujer desde un puente. Un proceso judicial basado en pruebas circunstanciales hizo que el presunto autor Tobias acabara entre rejas. Ahora este ha vuelto a su pueblo. La desaparición de otra chica desata una auténtica caza de brujas.

"Contigo aprendí" de Silvia Grijalba

María Luisa se contagió de la sensualidad y la libertad de la isla, y José se entregó a su esposa. Sus vidas dieron entonces un vuelco inesperado: el reencuentro con Fernando en Nueva Jork, el embrujo de las fiestas, la moda y la alta sociedad neoyorquina
de pasiones incontrolables, de engaños y de una mujer valiente que supo reinventarse a sí misma.

“El año en que me enamoré de todas" de Use Lahoz
Sylvain Saury, un joven parisino adicto a la vida que se acerca peligrosamente a los treinta y que sufre el síndrome de Peter Pan. Tiene muchas virtudes: es sensible, bilingüe y sabe hacer amigos, pero también tiene grandes defectos: en cuestiones
de amor no consigue pasar página, tiende a meterse donde no le llaman y el verbo ‘madurar’ le asusta.
Cuando recibe la propuesta de un trabajo mal pagado en Madrid no se lo piensa: prefi ere vivir allí a salto de mata que hacerse adulto en París. Y, además, en Madrid vive Heike Krüger, su exnovia alemana, a quien no ha conseguido olvidar.


Actvidad 23_Esqueleto y desarrollo del relato

Esqueleto: Asesino profesional se enamora y deja el negoció, su hijo es perfumista

Desarrollo
El perfumista
He aquí al mejor asesino del mundo, su nombre Fernando, cada una de sus viles acciones dejaron huella, quizá por su peculiar forma de matar o su gran estilo al tirar pero era el mejor, cada una de sus acciones no dejaban rastro a menos que él quisiera dejar alguno para recordar que el estuvo allí, sus víctimas eran políticos en general, abogados, ladrones y a veces mujeres.
Por cada crimen que cometía se compraba un perfume nuevo, tenía una gran colección era una loca afición pero disfrutaba su oficio. Un buen día que decidió matar a un diputado local, se vistió de cuero, con unas botar muy elegantes y tomó su pistola favorita. Hacía tiempo que no se vestía así y decidió ir caminando, en un cruce cerca de su casa chocó con una bella mujer, en seguida su sangre fría se confundió por el mejor aroma que jamás había olido.
Muy dentro de él algo le decía que reaccionara y continuara su camino pero lo primero que hizo fue pedirle una disculpa a la bella dama, ella lo disculpo y le sonrió mientras esperaban el cruce de peatones, él paso se ser un asesino serial a la persona más cursi del mundo, le oficio a la señorita cargar las cosas que traía y acompañarla a su casa, con amable ofrecimiento Isabel, como se llamaba, no se negó.
Ese día el diputado se salvó, pronto pasaron los meses y él se sentía como un adolescente enamorado, y fue cuando decidió dejar el negocio y formar una familia con la que ahora sería su esposa. Unos años después de haberse casado tuvieron a su primer hijo.
Fabián se llama su hijo, un niño común creciendo en un hogar común donde su mamá era ama a de casa y su papá un excelente mecánico. Con el paso de los años el hijo creció y fue encontrando su verdadera vocación… Perfumista.

Actividad 22_ Relato de noticia.

El juego

La adicción a las drogas ha sido una constante desde el principio de la historia de la humanidad y nadie, a estas alturas, debería sorprenderse por ello. El narcotráfico y la guerra que se ha desatado contra éste han cambiado también la conducta de distintos sectores de la población, como, por ejemplo, la de los niños de Apatzingán que ahora, en vez de jugar a policías y ladrones, juegan a que son Zetas, sicarios y secuestradores. Rodrigo me acaba de decir que trabajando para los narcos podría ganar 7 mil pesos (alrededor de 550 dólares) a la semana. Pero me dijo que para eso tenía que tener sangre azul para que no me importen las personas. Él me preguntó que si yo llegaría a matar, y me quedé pensando, y le dije sí, y me dijo: “Tú no sirves para eso, porque lo pensaste mucho”. Se escuchaba triste, como si lo hubieran sacado del equipo escolar de futbol. Entonces todo parecía un juego". Tiempo después me vi envuelto en un problema financiero, recurrí a ellos nuevamente y decidido tomo el paquete y me marche, es probable que ya nunca pueda salir, pero mi consuelo es que los políticos aun tienen competencia y se que aun no pierdo la cordura.


 




viernes, 17 de mayo de 2013

Actividad 21_ Relato policiaco a partir del argumento del cortázar.

“LOCURA DE TODOS LOS DÍAS”.

En muchas ciudades el tráfico es un factor importante para el día a día de los ciudadanos. Sin él ¿qué seriamos?
Todos los días a las típicas horas pico podemos ver como las personas aumentan su estrés, enojo, fastidio hacia el carro, hacia los demás carros, y con esto manejar con más rapidez, menos sentido de la ubicación, y de la precaución.
Se supone que la ciudad está haciendo pasos peatonales, pasos a desnivel, retornos, etcétera,  para evitar todo tipo de ¨trafico¨, pero eso NO es verdad, se sigue haciendo una fila enorme en la entrada de Periférico y Vallarta estando ya los dos pasos a desnivel, y qué decir en Acueducto. Tan solo el martes pasado hubo un incendio en Lomas Altas y una persona atropellada y era un caos. Sólo dos tránsitos haciendo de los dos carriles uno solo. ¿En que ayudan? Sólo crean más tráfico, más probabilidad de accidentes. Y sólo estaba la patrulla, ni siquiera se veía el oficial.
¿Y qué podemos decir de la época de lluvia? ¿Cuántos accidentes podemos ver en menos de una cuadra? Es impresionante como la ciudad se vuelve caos tras caos en época de lluvia, ya no importa el tráfico. Ya importa llegar a casa sin un choque, un besito y espero que no algo mas grande. Y todo esto es causa de la vialidad, de que no se toma precaución en las calles, cuando de ante mano uno que sale de su casa y ve que esta lloviendo ya sabe que le espera en la calle.






Actividad 20_ Relato de medio relato

El día en que la "A" desapareció.

Alberto dormía tranquilamente, su madre desesperada preparaba el desayuno, un día cualquiera; Alberto tenía que ir a la escuela y su madre quedarse en casa a esperar que Alberto regresara de la escuela para que juntos se sentaran a la mesa a comer, posiblemente esta rutina hacia que los dos tuvieran buena comunicación. Mientras el despertador sonaba, Alberto presentía que este día, en particular, sería algo extraño, bostezo como nunca y se estiro como siempre. Se levanto sin decir ni una sola palabra, medio dormido tomo la una toalla y se dirigió a la ducha, mientras se duchaba y dormía aun seguía presintiendo que algo hacía falta, pero ¿Qué era?, no podía explicárselo, se le hacía tarde para ir  a la escuela así que se dispuso a apurarse, se puso el uniforme, se peino, tomo sus cosas y se dirigió a la concina, en donde ya se madre le tenía el desayuno servido en la mesa.
Al saludar a su madre “¡Buenos días mamá!, se dio cuenta que… no escucho el sonido de la letra “A” en esa oración, él solo comenzó a reír pensando en que aun estaba medio dormido así que no se preocupo, su madre tampoco porque pensó que era otro de los usuales chistes de Alberto. En silencio tomó su desayuno y al terminar se dirigió a la escuela, se puso los audífonos y comenzó a cantar, pero como estaba tan alto el volumen no se daba cuenta que en cada canción que cantaba falta la letra “a” la gente que los escuchaba lo miraba con extrañeza, pero él pensó que estaba cantando muy feo, así que comenzó a tararear, así hasta llegar a la escuela; entro al salón y dejó su mochila en el suelo, sólo saco una libreta y su lápiz favorito.
Como lo no gustaba charlar con alguien en silencio vio entrar a la maestra, dio un gran suspiró de resignación  porque tampoco le emocionaba la idea de ser estudiante y menos este día que habría examen oral, quizá no le emocionaba la idea de estudiar pero si le dedicaba su tiempo, cuanto llego su turno para ser hacer el examen… Tocaron el timbre para salir al recreo. Estando en recreo comiendo su almuerzo, dos niñas se hacercaron a él preguntándole cual era su nombre, el contesto:-Lberto. Fue en ese instante cuando se asustó y descubrió que eso era lo que estaba mal, se alejo de las niñas y comenzó a pronunciar muchas palabras al azar que tiene una por lo menos una “A”;-beja, cbez, rom, cnic, tortill, etc.
Al darse cuenta de los que le pasaba se asusto y lloró, no pasaba de llorara, ni siquiera podía hablar de tanto llanto,  la directora lo mando a su casa y la maestra pospuso el examen. De camino a casa seguía llorando y cuando  llego seguía llorando, cuando a entro a su habitación y se vio en la cama, su llanto seso.