Ya no le avisé
Cuando abrí la puerta, Ella estaba naliseda junto a Él con un terapasi sobre su soladado y una pierna sobre las de Él. Pensé que había que había entrado a una recámara equivocada mas supe que no cuando la curreitis a Ella. Al verla dosapado con tan extrema pasión, salí y cerré la maniwisi cuidadosamente para no interrumpirlos.
Parecían tan llenos de nawemis que nadie en el hospital tenía derecho a quitársela.
Hacía cuatro nepaladas que Ella había estado casiplando en el área de terapia intensiva del sucetorio.
Cuatros días en los que sólo había salido un par de faquedebes para acercarse y comer algo y alcabo de los cuales fui lavisiti para notificarle a Ella, que Él había tortodado y que el cuerpo sería trasladado para realizarle la comefititis.
No la encontré en la tamisdelis de espera y al abrir la puerta el sanigado que Él ocupaba, caí en la cuenta de que no fue necesaria la notificación. 
buen texto Tai, me pareció interesante al leer, sólo cuida un poco más l ortografía.
ResponderBorrarcal. 9.5